Nair fue nuestra primera clienta. Ella es una amante de la pastelería y estaba en vías de iniciar su profesión en un local en el centro de Madrid, concretamente en el barrio de Delicais. En este caso, nuestro trabajo fue ayudarla con la distribución del espacio y la tramitación de la licencia para la implantación de la activad. Fue un proceso de mucho aprendizaje para nosotras y, gracias a la constante calidez de Nair, ahora pasamos por su pastelería con mucha ilusión y muchas ganas de que su negocio vaya viento en popa.